Supongamos que es una bienvenida
¡Hola!
Para ser sincero, llevo un buen rato pensando en cómo puedo empezar esta entrada de blog, en cuál será la forma adecuada de presentarme o incluso en qué cosas puede que os interese leer.
La verdad es que no tengo la respuesta a ninguna de estas preguntas, así que supongo que lo más lógico (o lo más sencillo) será comenzar a escribir sin un propósito esta entrada, con la simple intención de escribir por escribir, de plasmar las cosas que se me estén pasando por la cabeza en este momento y que igual, puede incluso que puedan interesarte.
Pero para esto también hay que empezar por algún sitio, así que me presento: Mi nombre es Iago Fernández, soy artista plástico y para qué mentir, ya me estoy aburriendo de esta presentación. Menudo peñazo.
Antes de ponerme a hablar de mis cosas, quiero aclarar que en este blog iré publicando poco a poco entradas sobre cosas que me interesan, pensamientos o reflexiones que pueda tener en el día a día o artistas que me gustan (y que creo que tienen historias que merecen ser contadas).
A pesar de que esta publicación va a constar como la primera entrada de mi blog, tengo que confesar que no es del todo cierto. Existía (y mientras escribo esto sigue existiendo) un artículo sobre una artista muy guay llamada Rose O’Neill, que llegó a crear uno de los personajes más icónicos del siglo XX. El caso es que considero que esa entrada no está a la altura, fue escrita un día con muy poca inspiración y para qué mentir, no tiene ni pies ni cabeza. ¿Por qué no la editas y la estructuras de nuevo? te preguntarás. Pues la verdad es que me he puesto a ello y ya ha cambiado pero, no me convencía como primera publicación. ¿Por qué?
Pues porque quiero acercaros de alguna forma a mí.
No sé, me parece lo adecuado ¿no?
Por mi mente pasan muchas cosas cada día, demasiadas incluso. A veces me gustaría poder parar y decir hasta aquí, hoy ya no pienso más. Pero me resulta imposible. Y realmente envidio a aquellas personas que son capaces de desconectar y simplemente estar tranquilo consigo mismo porque yo desde luego no puedo. Pienso en absolutamente todo.
Pienso seguido en qué nuevas piezas puedo hacer, reflexiono todo el tiempo sobre cosas de las que mucha gente no se preocupa, me pregunto sobre el origen de las cosas y sobre quién fue la primera persona que las hizo, también pienso en mi familia y en qué es lo que la compone. Y esto solo por nombrar un par de cosas, porque incluso ahora mismo parece que mi mente está yendo a 10.0000 km por hora y ya estoy pensando en 50.0000 asuntos a la vez. Una movida. Claro que también pienso mucho en mis gatitos, porque si hay algo que ame en este mundo esos son mis gatitos (que me acompañan mientras escribo estas líneas).
No sé, a veces pienso que soy un caos, otras veces no tanto. ¿Le pasa esto al resto de gente? Me gustaría saberlo.
He planeado esta publicación como algo muy informal, ameno y distendido y no sé si lo estoy consiguiendo, igual estoy pensando que está siendo algo fácil de leer y medianamente entretenido solo por el hecho de que me está saliendo de una forma muy natural, pero espero no equivocarme.
En fin, para hacer un resumen: lo que realmente me gustaría crear a través de este blog es un acercamiento hacia mí, mostrar quién es la persona que hay detrás de toda esta catástrofe creativa y poder conectar mejor con vosotros. Contaros las cosas que me gustan, qué es lo que me inspira o qué historias me parecen dignas de ser contadas.
Espero sinceramente que os guste y mil gracias por leerme.
¡Saludos!